¿Qué es?
Los microorganismos que causan abscesos hepáticos, alcanzan este órgano por vía biliar (la más frecuente), vía venosa (a través del sistema portal) o desde infecciones propagadas desde el apéndice.
¿Qué gérmenes pueden estar involucrados?
La mayoría son provocados por bacterias intestinales, como la E.Coli, Estreptococos entéricos, Estreptococos anaerobios y Bacteroides.
¿Cuáles con los síntomas?
Los síntomas más frecuentes son:
- Fiebre elevada intermitente con escalofríos
- Dolor muscular generalizado
- Dolor abdominal
- Nauseas y vómitos
- Pérdida del apetito
- Color amarillo de la piel y los ojos (ictericia)
En cuanto a los resultados de laboratorio provoca:
- Aumento de glóbulos blancos
- Aumento de enzimas hepáticas
- Hemoultivos positivos (50%)
- Aislamiento del germen (<40%)
¿Cómo se diagnostica?
Se tienen en cuenta los signos, síntomas y exámenes de laboratorio mencionados, junto con estudios por imágenes tales como ecografía y la tomografía que demuestran la presencia del absceso.
¿Cuál es el tratamiento?
Lo ideal es punzar la lesión, inicialmente con una aguja fina y si fluye pus, dejar un drenaje externo. También se debe administrar antibióticos según el germen que se identifique en sangre (hemocultivos) o en el contenido del absceso.