¿Qué es?
El ahogamiento se produce cuando una persona permanece sumergida por mucho tiempo y sus pulmones se llenan de agua, de tal manera que el oxígeno no puede llegar a los pulmones.
La falta de oxígeno en la sangre puede causar daño cerebral e incluso la muerte.
Las personas pueden ahogarse en muy poco volumen de agua. Por ejemplo, los bebés pueden ahogarse en una bañera. La mayor parte de los ahogos en niños y niñas ocurren en piletas.
Las personas con trastornos convulsivos también están en riesgo cuando se encuentran en el agua. El ahogamiento puede ocurrir rápida y silenciosamente.
Si una persona ha sido rescatada de una situación de ahogamiento inminente, es muy importante que reciba los primeros auxilios y la atención médica de manera rápida.
¿Qué hacer?
- Rescate a la persona del agua y busque asistencia médica de inmediato.
- Si la persona o niño dejó de respirar, comience a darle respiración boca a boca tan pronto como pueda.
- Continúe dándole respiración a intervalos de pocos segundos mientras la traslada hasta tierra seca. Una vez en tierra, practique la reanimación cardiopulmonar (RCP) de ser necesario.
- Para ayudar a evitar la hipotermia, retire las ropas mojadas y frías de la persona, y cúbrala para ayudarla a mantener el calor corporal.
¿Cómo prevenirlo?
- Poner una cerca alrededor de las piletas.
- Supervisar a los niños y niñas cuando estén próximos de cualquier área con agua acumulada.
- No dejar solos a los bebés o niños pequeños en una bañadera.
- No nadar o navegar cuando se encuentre bajo los efectos del alcohol o sedantes.
- Utilizar chalecos salvavidas para navegar.
- Aprender RCP.